Intolerancia a la lactosa Vs alergia a la proteína de la leche

Algunas veces confundimos términos como la intolerancia a la lactosa con la alergia a los productos lácteos. Es posible que al ser tan sutil el matiz entre las dos palabras sus significados tiendan a mezclarse y se vuelvan complejos de diferenciar. Para que no quede ninguna duda, te damos algunas claves para diferenciar entre alergia, e  intolerancia a la lactosa. Conocer la diferencia entre ambas te ayudará a diseñar mejor tu dieta.  

leche negra

Intolerancia a la lactosa

La intolerancia a la lactosa está relacionada, como su propio nombre indica, con la lactosa, azúcar presente de manera natural en la leche. La intolerancia se percibe en el sistema digestivo, el mayor afectado por su ingesta. Las personas intolerantes a la lactosa ven dificultada su digestión ya que la intolerancia afecta a los mecanismos enzimáticos encargados de la digestión de los alimentos. Estas personas no poseen la enzima encargada de desdoblar la lactosa en sus dos moléculas: glucosa y galactosa. Es por esto que la intolerancia deriva en diarreas a las pocas horas de haber consumido este alimento, ya que al no poder digerirla, ésta se acumula en el colon.  

sin lactosa

La solución ideal a la intolerancia a la lactosa consiste en consumir leche y productos sin lactosa. En función de la sensibilidad a la lactosa, es posible que algunas personas intolerantes sean capaces de digerir algunos productos lácteos como queso y/o yogur. Esto es debido a que en el proceso de elaboración del yogur la lactosa se transforme en ácido láctico y en el caso del queso, cuanto más curados, menor contenido en lactosa. Si la sensibilidad es alta, se debe optar por los productos lácteos en su variedad sin lactosa. Por lo tanto, las personas intolerantes a la lactosa no deben prescindir del consumo de lácteos en su alimentación. Tan solo deben optar por las variedades sin lactosa.

Alergia a la leche

La alergia a las proteínas de leche de vaca (APLV) se produce cuando una persona, tras la ingesta de proteínas lácteas, manifiesta una respuesta anormal, donde se desencadena un mecanismo inmunológico. Los síntomas de la alergia se manifiestan inmediatamente después de su consumo. Y pueden aparecer en la piel, en el aparato gástrico y en el respiratorio. Las personas alérgicas a la leche no pueden consumir ningún tipo de lácteo. Al contrario que los intolerantes, que pueden paliar los efectos de su intolerancia cambiando de tipo de leche, los alérgicos deben resignarse a no degustar ningún producto lácteo o derivado.  

lecheeee

Es importante ser muy prudentes a la hora de comprobar si un niño es alérgico o no. Los expertos médicos recomiendan introducir los alimentos poco a poco en la infancia para así saber qué tipo de alimento es el que puede generar alergias en el niño. Descubrir la fuente, el tipo de alimento que provoca el malestar en el bebé te ahorrará mucho sufrimiento. De lo contrario podrías estar ante un caso grave de intoxicación que, de no ser tratada correctamente, podría derivar en daños graves. Por todo ello, si tienes alguna duda sobre si tu bebé es alérgico o no a la leche, lo mejor es visitar a tu pediatra. Las alergias alimentarias afectan a cualquier grupo de edad, siendo más frecuentes en la primera infancia. Al ser la leche el primer alimento no homólogo que se introduce en la dieta de un lactante, es la APLV la primera alergia que debuta, afectando a un 2% de la población. El especialista médico te ayudará a diseñar una dieta ideal para tu bebé que le permitirá llevar una vida sana y completa.