Alimentación saludable para evitar la obesidad infantil

11

La obesidad infantil es una de las grandes preocupaciones de los organismos que se encargan de la salud, de las familias y de todos los agentes sociales. Los índices de obesidad en los niños están alcanzando datos preocupantes, y parece que la tendencia es imparable, pero esto no es así.Una buena alimentación, enmarcada dentro de unos buenos hábitos de vida, puede evitar esta tendenciay,además, garantiza un correcto crecimiento y un futuro saludable. Lo principal, a la hora de combatir la obesidad infantil, es tomar conciencia de la importancia que tiene este problema y que requiere de un trabajo diario y continuado en el tiempo. Es esencial que los niños sean igualmente conscientes de que la obesidad es un problema y de que su solución no parte de medidas complicadas, sino de pequeños gestos diarios que ayudan a llevar una vida mucho más sana. Para evitar en tu entorno más cercano que la obesidad infantil sea un problema,te proponemos una serie de medidas que se pueden adoptar para llevar a cabo una alimentación saludable:
  • Desayuno, ¡importante realizarlo todos los días! El desayuno es una comida muy importante en el día, y contribuye a tener la energía necesaria para las actividades de todo el día. Además de reducir la necesidad de ingerir alimentos no saludables, entre horas. Para que un desayuno sea equilibrado deben estar presentes: lácteos, cereales y frutas.
  • Tamaño de las raciones

22

  Los platos de los niños, deben ir ajustados a su gasto energético. No es necesario ingerir las mismas cantidades que los adultos. Se deben servir platos con la cantidad de comida suficiente para cubrir el aporte calórico y de energía; necesariapara el correcto crecimiento y desarrollo. Es importante tener en cuenta el perfil nutricional de cada grupo de alimentos presente en el plato, ya que no todos aportan la misma cantidad de nutrientes. Por ejemplo, en el caso de los alimentos ricos en azúcares, grasas saturada y sal, las raciones de consumo deben ser más pequeñas. Controlar el volumen de comida es el primer paso, el más sencillo de cambiar y el que puede marcar la diferencia real. Si el niño toma la cantidad justa de comida que necesita, tendrá muchas menos opciones de sufrir obesidad infantil.
  •  Cereales integrales, base de la alimentación
Escoger, siempre, en la medida de lo posible, cereales integrales. Contienen más cantidad de nutrientes que los cereales refinados. Este tipo de cereales aportan una mayor cantidad de fibra, además de vitaminas y minerales. Se puede optar por su inclusión mediante el pan, la pasta o el arroz integral, alimentos más sencillos de introducir en la dieta, ya que no requerirán de cambios drásticos en ella, mientras siguen aportando la energía necesaria.
  • Incluir cada día frutas, verduras y hortalizas
Un error común y que suele conducir a la obesidad es el abuso de alimentos procesados, con demasiada presencia de azúcares y grasas saturadas. Además de un exceso de proteína en la alimentación de los más pequeños.
  • Cambiar los hábitos dietéticos para que tenga más presencia las verduras y las frutas es un gesto sencillo que tiene mucha relación con evitar la obesidad infantil. Para que esto no suponga un rechazo por parte de los más pequeños, debe ser progresivo, adaptando las texturas de los alimentos y aprovechando los colores y la imaginación para hacer más atractivos los platos.
  •  El agua, fuente principal de hidratación

33

  Es importante, evitar el consumo de  refrescos gaseosos, ricos en azúcares. Para hidratarse correctamente y disminuir la sensación de sed, ya que es la única bebida que realmente la quita. El agua forma parte de numerosas funciones en nuestro organismo, por lo que es necesario ingerirla a diario. Practica de actividad física Es crucial potenciar la práctica de actividad física desde pequeños, empezando con una actividad ligera, e ir aumentando gradualmente en el tiempo, la intensidad y la frecuencia de dicha actividad. Para que la práctica de actividad física sea más fácil, es recomendable que los niños escojan la actividad que más les guste. Evitar el sedentarismo es un punto fuerte en la reducción del riesgo de aparición de obesidad Como se puede observar, evitar la obesidad infantil puede partir de gestos tan sencillos como los que  hemos propuesto. Con ganas, estos pequeños pasos, se pueden mantener en el tiempo, llevando a cabo de esta manera una vida sana y una alimentación equilibrada.