Los lácteos: unos buenos aliados contra la osteoporosis

Con la llegada de la menopausia, la mujer deja de ovular y finaliza su etapa reproductiva. Como consecuencia, su cuerpo deja de producir estrógenos. Aunque algunas tienen la suerte de vivir esta etapa con normalidad, son muchas las que notan en mayor o menos intensidad síntomas que pueden hacerse más llevaderos con un buen estilo de vida.

Los problemas de salud más habituales que aparecen en las mujeres durante y después de menopausia son la osteoporosis, las enfermedades del corazón, el colesterol y la hipertensión. Para prevenirlos son necesarios una buena alimentación, supervisión médica y ejercicio.

La osteoporosis es una enfermedad que provoca la disminución de la masa ósea, que acaba aumentando el riesgo de fractura de huesos. En su prevención juega un papel clave el calcio, ya que el 99% de este mineral se concentra en los huesos y es esencial para la adquisición de masa ósea.

La principal fuente de calcio en nuestra dieta son los productos lácteos (leche, yogures, quesos…). De hecho, son muchos los estudios científicos que han comprobado que tomar alimentos lácteos reduce el riesgo de padecer osteoporosis, ayuda a reducir la pérdida de densidad ósea relacionada con la edad y disminuye el riesgo sufrir de fracturas causadas por osteoporosis.

También son fuente de este mineral los frutos secos, las verduras con hojas verdes, las legumbres, la soja, el tofu, los guisantes, las sardinas, las anchoas,  o las almejas, entre otros. En cualquier caso, el médico puede recetar, si es necesario, suplementos de calcio.

El ejercicio es otro de los factores clave en la prevención de la osteoporosis. Las personas que la padecen tienen una condición física por debajo de la media, como consecuencia de una menor movilidad, por ello es muy aconsejable un buen programa de ejercicio físico de baja intensidad, en especial cuando se comience. La realización de algún deporte no sólo contribuye a no subir de peso, sino que también ayuda a mantener la masa muscular y la masa ósea.

El programa más aconsejable debe incluir  actividades aeróbicas como la natación, caminar, montar en bicicleta, etcétera. Hay que realizar ejercicios que hagan trabajar el mayor número de zonas del cuerpo, para evitar que sólo se trabaje una parte del cuerpo, destacando los músculos extensores.

Hay que tener mucho cuidado con las personas que tengan muy desarrollada la enfermedad, para evitar la flexión anterior de la columna (agacharse).

Igualmente a las personas que hayan sufrido múltiples fracturas o pérdidas muy severas del hueso se les aconsejan ejercicios como la natación, caminar por el agua o ejercicios en una silla, mejorando la fuerza muscular y el equilibrio.

Más información:

http://www.lecheynutricion.es/beneficios-de-la-leche/osteoporosis
“Alimentación y menopausia”, artículo del Colegio de Farmacéuticos de Barcelona

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