Cómo comer sano fuera de casa

En casa todo es más fácil. A la hora de comer, sólo hay lo que tenemos en la nevera y en la despensa. Sin embargo, son muchos los que trabajan fuera del hogar y no tienen más remedio que llevarse la sufrida fiambrera o bien tirar de restaurante. ¿Sabías que el 60% de los españoles come fuera de casa? ¿Y que en Madrid y Barcelona son más del 80%?

Todos sabemos que deberíamos elegir la ensalada y la carne a la plancha, pero la tentación vive en la carta del menú y no hay peor enemigo de la dieta que la rutina y la poca variedad de alternativas.
Junto con la fuerza de voluntad, disponemos de una nueva arma. La Sociedad Española de Obesidad (SEO-SEEDO) ha redactado una guía de consejos que rompen con la idea que comer fuera de casa está reñido con llevar una dieta equilibrada.

Cuida tu peso fuera de casa es un texto muy útil, con ideas y toda la información para crear menús apetitosos y sanos para llevar a la oficina, y también con recomendaciones muy útiles para elegir lo más adecuado en un restaurante sin tener que ceñirnos siempre a los alimentos hervidos o a la plancha.

En resumen, algunos de los consejos básicos para llevar una dieta saludable incluso fuera de casa son los siguientes:

• Disponer de productos de calidad y sobretodo, de información sobre las calorías de cada plato, optando siempre por los platos más saludables.
• Controlar el tamaño de las raciones: es mejor que prime la variedad frente a la cantidad.
• Repartir la comida a lo largo del día en cinco raciones, realizando ingestas ligeras a media mañana y media tarde, para evitar estar muchas horas con el estómago vacío.
• Limitar la comida rápida, conocida como “fast food” o bocadillos hipercalóricos. Comer despacio, dedicando un mínimo de 40 minutos a la comida del mediodía. Controlar, también, la cantidad de azúcar diaria ingerida.
En cuanto a los alimentos:
• Es preferible incluir la ración de pan durante toda la comida y no tomarla al principio para no abusar. El consumo de pan ha de ser de, aproximadamente, 40 gramos en cada comida, preferentemente integral.
• Calmar la sed con agua antes de sentarse a comer. Durante el almuerzo, beber preferentemente agua, con o sin gas.
• Como primer plato, tomar ensalada o verdura tres días a la semana y el resto de días elegir un plato a base de arroz, pasta o legumbre.
• El segundo plato aporta más proteínas a base de carnes, pescados o huevos. Hay que procurar limitar las salsas y guarniciones y controlar el tamaño de las raciones.
• El postre debe ser ligero, preferentemente fruta fresca.
• Cocinar de forma saludable: utilizar el aceite con moderación, limitar los fritos y rebozados.
• En cuanto a bebidas fermentadas como vino, cerveza o sidra, intentar beber despacio
disfrutando de la bebida. Es importante que el consumo sea moderado (1 ó 2 copas de vino o cerveza al día en mujeres y de 2 a 3 en hombres).

La clave está en procurar llevar una comida similar a la que comeríamos en nuestra casa, controlando el tamaño de las raciones (plato pequeño) y primando el consumo de frutas y verduras. También resulta de gran utilidad elaborar un planning de comidas semanal, para poder llevar un mayor control de los alimentos y combinaciones que ingieres.

Más ideas, en:

http://www.seedo.es/images/site/Cuida_tu_peso_fuera_casa_SEEDO.pdf
http://www.lecheynutricion.es/come-sano-fuera-de-casa

Artículos de interés:

bandejarrural
Cómo preparar el mejor desayuno del mundo

  Leer noticia completa

 

shutterstock_154512767_v2
Intolerancia a la lactosa: Todo lo que necesitas saber

  Leer noticia completa