El calcio y su biodisponibilidad

Por biodisponibilidad de calcio se entiende la fracción del calcio dietético que es potencialmente absorbible por el intestino y puede utilizarse en funciones fisiológicas, en especial en la mineralización ósea o para limitar la pérdida de masa ósea.

La fuente de calcio, la ingesta dietética, factores genéticos y el estado nutricional de calcio y vitamina D influyen en la biodisponibilidad del calcio.

A lo largo de las diferentes etapas de la vida, el aporte suficiente de calcio será fundamental para el adecuado crecimiento, mantenimiento y reparación de nuestras estructuras óseas.

Se hace fundamental asegurar que se cubren las diferentes demandas de este mineral a lo largo de la vida y diferentes etapas fisiológicas, ya que de por sí, es un mineral de baja absorción intestinal. El calcio se absorbe principalmente en la primera porción del intestino delgado, donde la vitamina D estimula la su captación. Sin embargo, tan solo se absorbe un pequeño % del calcio ingerido, eliminándose el resto por vía fecal. De su absorción y disponibilidad en el tracto intestinal, dependerá su incorporación a nivel óseo, excreción urinaria y fecal, y factores fisiológicos, particularmente hormonas.

Nuestra edad y alimentación influyen en la biodisponibilidad del calcio

En los lactantes la absorción neta de calcio oscila entre el 30 y el 60%, máximo a lo largo de la vida, a continuación, disminuye para aumentar de nuevo antes de la pubertad, etapa en que la absorción neta es relativamente alta (34%), para retroceder posteriormente al 25% en los adultos. Durante el embarazo la absorción de calcio se duplica.

Pero la absorción del calcio no sólo depende de nuestras edad o estado fisiológico. Esta absorción además es muy variable y depende de varios factores como los alimentos que ingerimos. La leche y sus derivados, además de ser nuestras fuentes principales de calcio, presentan una elevada biodisponibilidad de este y una relación calcio/fósforo óptima. Por este motivo, los lácteos se consideran adecuados para desarrollar el tejido óseo durante el crecimiento y para atenuar las pérdidas de mineral óseo a lo largo de la vida.