La leche en la tercera edad

 

El papel de la leche en la nutrición de los ancianos o personas mayores ha sido motivo de gran interés en los últimos años.

La alimentación de las personas mayores debe ser distinta a la recomendada para la edad adulta pues conforme aumentan los años, existen problemas en la movilidad del tracto gastrointestinal, pueden aparecer problemas en la masticación y el intestino no absorbe tan bien, como antes, los nutrientes. La dieta en esta época de la vida debe ayudar a prevenir o minimizar patologías relevantes y prevalentes como osteoporosis y sarcopenia, caracterizadas por deficiencias en vitamina D, calcio y proteína.

La leche puede considerarse un gran apoyo nutricional en las personas mayores ya que puede llegar a ser hasta el 75% del aporte dietético de calcio, el 37% de vitamina B12 y el 25% de proteínas. El aporte de vitamina D en el anciano es de vital importancia, ya que ejerce efectos beneficiosos sobre sarcopenia, diabetes, depresión, aspectos cognitivos y posibles facturas, lo que unido a su habitual deficiencia ha llevado a incrementar las recomendaciones de ingesta en los últimos años.

Con la edad avanzada el equilibrio de calcio se deteriora y se vuelve muy necesario mantener un aporte adecuado de este mineral.

La leche es un alimento muy completo nutricionalmente. Contiene todos los grupos de nutrientes: hidratos de carbono, proteínas, grasas, vitaminas y minerales. Además, se trata de un gran aliado para las personas mayores, ya que no es difícil su consumo y se puede contar con una gran variedad que permite escoger dentro de los mismos el más apetecible.