Contienen entre un 65%-75% de su peso total como carbohidratos, 6%-12% como proteína y 1%-5% como grasa. Son ricos en hierro, potasio, fósforo y vitaminas del grupo B, pero carecen de vitamina C. También contienen calcio, pero este aporte se ve disminuido como consecuencia de la presencia de ácido fítico, que hace disminuir su absorción. Los cereales integrales son una buena fuente de fibra y vitaminas. La intolerancia a la gliadina, componente del gluten, es la responsable de la enfermedad celíaca.

Este grupo de alimentos está siempre situado en la base de la pirámide, lo que quiere representar que son los alimentos que deben consumirse en mayor proporción, especialmente aquellos que contienen cantidades de fibra considerables y presentan un bajo índice glicémico. Está formado por alimentos como el pan, las patatas, las harinas, las pastas, los cereales y las legumbres secas. Alguno de estos alimentos debe estar presente en cada una de las comidas del día. La característica nutricional de este grupo es su contenido en glúcidos complejos en forma de almidón o fécula. Si además, están elaborados a partir de harinas poco refinadas (integrales), su contribución al aporte de fibra alimentaria es considerable.