Este grupo está compuesto por los aceites de oliva, girasol, maíz, soja, palma y palmiste entre otros, además de la mantequilla, margarina y, por supuesto, de la grasa animal. Todos tienen en común la característica de ser muy calóricos, por eso es recomendable su uso moderado. Se recomienda que la mayor fuente de grasas sea de origen vegetal, puesto que son más insaturadas y más beneficiosas para la salud, a diferencia de las grasas saturadas que, consumidas por encima de las recomendaciones, se relacionan con enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer.

Haciendo referencia a la pirámide nutricional, este grupo se sitúa en el vértice de dicha pirámide, lo que quiere decir, que su consumo debe ser variado y mesurado. Además de poseer un valor energético importante, contienen ácidos grasos esenciales y vitaminas liposolubles.