Recomendaciones para prevenir el cáncer según la OMS

Recomendaciones para prevenir el cáncer según la OMS

Las recomendaciones demuestran la importancia de abordar los hábitos de salud durante la visita médica, especialmente dieta y ejercicio.

Pacientes con sobrepeso u obesos deben recibir asesoramiento sobre pérdida de peso y atención más agresiva si no pueden perderlo.

La encuesta de concientización sobre el riesgo de cáncer de AICR de 2017 reveló que menos del 50% de los encuestados sabía que el sobrepeso o la obesidad estaban relacionados con el cáncer, a pesar de estar vinculado a 12 tipos de cáncer

Conclusiones del estudio:

Peso saludable y actividad física

Las recomendaciones para prevenir el cáncer comienzan con mantener un peso saludable. Muchos cánceres se han relacionado con el sobrepeso y la obesidad, e incluso los valores de índice de masa corporal normales pueden estar asociados con un mayor riesgo de cáncer.

La siguiente recomendación se centra en la actividad física. Los autores respaldan las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud para al menos 150 minutos de actividad física de intensidad moderada, o 75 minutos de alta intensidad por semana entre los adultos. Estos son requisitos mínimos, y más ejercicio es probablemente más efectivo en la prevención del cáncer.

Alimentación equilibrada

Las recomendaciones alientan una dieta con alto consumo de granos enteros, verduras, frutas y frijoles. Se ha demostrado que los fitoquímicos que se encuentran en las frutas y verduras tienen efectos contra el cáncer en estudios celulares y en animales.

El objetivo para la ingesta total de fibra debe ser al menos 30 g / día, con al menos 5 porciones de frutas y verduras sin almidón por día.

Por el contrario, el consumo de carnes rojas y carnes procesadas está fuertemente desaconsejado. Las aminas heterocíclicas y los hidrocarburos aromáticos policíclicos que se forman cuando la carne se cocina a altas temperaturas tienen un potencial mutagénico, y los alimentos que contienen altas cantidades de sal, como la carne procesada, pueden dañar el revestimiento del estómago y provocar la colonización con Helicobacter pylori.

El consumo de carne roja debe limitarse a 3 veces por semana (350-500 g / semana), como máximo.

Se desaconseja el consumo de alcohol, e incluso niveles modestos de consumo de alcohol pueden aumentar el riesgo de cáncer. El acetaldehído, un metabolito de la oxidación del alcohol, puede ser cancerígeno. El alcohol también puede elevar los niveles de estradiol circulante.

Las personas deben limitar su consumo de alimentos con altos niveles de grasa, almidón o azúcar, incluida la comida rápida, la mayoría de los alimentos procesados, bocadillos, productos de panadería y dulces.

Se deben evitar las bebidas azucaradas debido a su asociación con la obesidad.

Suplementos

Se desaconseja el uso de suplementos para prevenir el cáncer. Una dieta saludable como se describe aquí es el mejor medio para reducir el riesgo de cáncer.

Lactancia materna

Las recomendaciones también aconsejan a todas las nuevas madres que amamanten a su bebé, si es posible. La lactancia materna protege contra el cáncer de mama y reduce el riesgo de obesidad infantil.

 

Los pacientes con antecedentes de cáncer también deben seguir las recomendaciones anteriores en la medida de lo posible.

Enlace de la Revista:

https://www.wcrf.org/dietandcancer/about