Índice glucémico y daño metabólico. El papel fundamental de las hormonas intestinales GIP y GLP-1

Índice glucémico y daño metabólico. El papel fundamental de las hormonas intestinales GIP y GLP-1

índice glucémico

El índice glucémico (IG) cuantifica la intensidad del aumento de glucosa en sangre tras ingerir diferentes tipos de carbohidratos. Los carbohidratos se encuentran en múltiples alimentos de consumo habitual como el pan, la pasta, las frutas o los dulces. Es sabido que elevados IG, favorecen el desarrollo de enfermedades cardiometabólicas. Así, el IG es un sistema que ayuda a saber que alimentos son más beneficiosos por tener un IG menor.

¿Qué ocurre al ingerir alimentos ricos en carbohidratos?

Al consumir carbohidratos, nuestros niveles de glucosa en sangre se elevan. El problema es que cuando la glucemia aumenta de manera brusca.

Hormonas relacionadas con el IG

Los efectos metabólicos de los azúcares dependen principalmente de las hormonas intestinales GIP y GLP-1. Estas actúan fundamentalmente liberando insulina y regulando las respuestas metabólicas: resistencia a la insulina, inflamación subclínica del tejido adiposo, acumulación de grasa hepática y respuestas vasculares posprandiales.
Las células K liberadoras de GIP están ubicadas en el intestino delgado proximal, mientras que GLP-1 es liberado por células L ubicadas más distalmente.
Por un lado, GIP tiene propiedades principalmente desfavorables a nivel metabólico y cardiovascular. Contrariamente, GPL-1 tiene propiedades beneficiosas a nivel metabólico y cardiovascular. Por lo tanto, la liberación de GIP parece ser un mediador primario de los efectos nocivos de los azúcares con un alto índice glucémico en el metabolismo.

Conclusiones

En resumen, los carbohidratos con alto IG difieren de los carbohidratos con bajo IG, específicamente al liberar GIP. Existe amplia evidencia de los efectos metabólicamente desfavorables del GIP con respecto a la sensibilidad a la insulina, la enfermedad del hígado graso, la inflamación subclínica y la promoción de la diabetes y la enfermedad cardiovascular.
Las respuestas hormonales del intestino a un azúcar con bajo IG, que induce poca liberación de GIP pero mayores cantidades de GLP-1, dan como resultado mejoras metabólicas en individuos sanos y en personas con metabolismo de la glucosa alterado o diabetes tipo 2 manifiesta, lo que proporciona pruebas sólidas que el GIP desempeña un papel central en la mediación de los efectos nocivos de los alimentos con alto IG, mientras que la reducción de la liberación de GIP puede explicar muchos de los beneficios para la salud de los alimentos con bajo IG.

 

Fuente:

Andreas F.H. Pfeiffer. High Glycemic Index Metabolic Damage. A Pivotal Role of GIP and GLP-1. Trends in Endocrinology & Metabolism, May 2018, Vol. 29, No. 5