Índice glucémico y presión sanguínea tras reemplazar parcialmente la sacarosa por la fructosa en bebidas.

Estudio sobre la modificación del índice glucémico y presión sanguínea tras reemplazar parcialmente la sacarosa por la fructosa en bebidas.

fructosa

Se ha demostrado que la fructosa afecta negativamente a los lípidos del plasma sanguíneo. Además,  puede predisponer a la deposición de tejido adiposo visceral, dislipidemia e insensibilidad a la insulina.

Estudios epidemiológicos han relacionado un mayor consumo de fructosa con trastornos metabólicos. Por ejemplo, con la obesidad, la diabetes, el síndrome metabólico y  algunas enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) permite declarar propiedades saludables sobre alimentos y bebidas donde la fructosa reemplaza parcialmente a la sacarosa. Esto podría aumentar la ingesta de fructosa en esas poblaciones.

El fundamento de esta afirmación es una reducción en la respuesta glucémica posprandial, como se confirmó en estudios en los que el 100% de fructosa se comparó con el 100% de sacarosa o con el 100% de glucosa. De hecho, la EFSA permite el reclamo de productos alimenticios o bebidas endulzados predominantemente con sacarosa pero con un contenido mínimo de fructosa de 30% del contenido total de azúcar añadido.

Objetivo

El objetivo del estudio es evaluar los efectos del reemplazo parcial de sacarosa por fructosa sobre la glucosa sérica, el ácido úrico y la presión arterial.

Metodología

Los investigadores realizaron un ensayo aleatorizado, cruzado, doble ciego, en el que los participantes recibieron las siguientes bebidas endulzadas con azúcar:
• 33,5 g de sacarosa y 16,5 g de fructosa (67% S: 33% F).
• 25 g de sacarosa y 25 g de fructosa (50% S: 50% F).
• 16,5 g de sacarosa y 33,5 g de fructosa (33% S: 67% F).

Todas las bebidas fueron diseñadas para contener una concentración de azúcar de 10.9%, que se usa comúnmente en bebidas endulzadas con azúcar fabricadas comercialmente.

Los participantes informaron después de un ayuno de 10 horas durante la noche. Seguidamente, tras el ayuno ingirieron las bebidas.

Las extracciones de sangre se tomaron al inicio y luego a los 15, 30, 45, 60, 90 y 120 min.

Hallazgos

Hubo una tendencia significativa de reducción del índice glucémico a medida que la proporción de fructosa aumentaba en las bebidas.

La sustitución parcial de sacarosa por fructosa produjo un claro aumento en la concentración de ácido úrico.

No hubo variaciones significativas de presión arterial en función del tipo de azúcar de las bebidas.

Conclusiones

La sustitución parcial de sacarosa con fructosa tiene un efecto reductor sobre la respuesta glucémica.

Si bien, las concentraciones de ácido úrico en circulación aumentan de forma aguda después del consumo de fructosa, las implicaciones clínicas no están claras.

Los datos en el estudio no indicaron una diferencia en el cambio de la presión arterial. Es posible que la cantidad de sacarosa sustituida con fructosa sea insuficiente para generar diferencias en la presión arterial.

La respuesta glucémica postprandial a las bebidas con tales mezclas de azúcares nunca se ha probado, por lo que la implicación práctica de esta afirmación de salud en el contexto de la respuesta glucémica aguda todavía no está clara. Tampoco está claro cómo el reemplazo de la fructosa en las bebidas afectará a las concentraciones circulantes de ácido úrico o a la presión arterial.

Puntos a considerar

Los resultados del estudio se limitan a evaluar  los efectos agudos de la sustitución parcial de estos dos azúcares. Se desconocen el efecto crónico a largo plazo del reemplazo parcial y las implicaciones para la salud.

Esta muestra estuvo compuesta por participantes sanos. Por lo tanto, los resultados de este estudio pueden no ser generalizables a participantes con tolerancia a la glucosa comprometida. Lo mismo sucede en personas con un metabolismo comprometido del ácido úrico.

Fuente:

Glycaemic, uricaemic and blood pressure response to beverages with partial fructose replacement of sucrose. European Journal of Clinical Nutrition. volume 72, pages1717–1723 (2018)