Las bacterias intestinales

Las bacterias

Las bacterias son microorganismos procariotas que presentan un tamaño de unos pocos micrómetros (por lo general entre 0,5 y 5 μm de longitud) y diversas formas, incluyendo filamentos, esferas (cocos), barras (bacilos), sacacorchos (vibrios) y hélices (espirilos). Estas son células procariotas, por lo que, a diferencia de las células eucariotas(de animales, plantas, hongos, etc.), no tienen el núcleo definido ni presentan, en general, orgánulos membranososinternos. Generalmente poseen una pared celular y esta se compone de peptidoglicano. Muchas bacterias disponen de flagelos o de otros sistemas de desplazamiento y son móviles. Del estudio de las bacterias se encarga la bacteriología, una rama de la microbiología.

bacterias

 

 

Objetivo del estudio

El objetivo del estudio fue analizar el posible efecto beneficioso de la ingesta de fibra en las personas diabéticas, a través de las bacterias intestinales

Los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) se producen por diversos microbios intestinales humanos. Los AGCC actúan como una fuente de energía para el epitelio colónico y también son detectados por las vías de señalización del huésped que modulan el apetito y la inflamación. La deficiencia de AGCC en el intestino está asociada con la diabetes tipo 2. Zhao et al. descubrieron que la adopción de una dieta alta en fibra promovió el crecimiento de organismos productores de AGCC en humanos diabéticos. La dieta alta en fibra indujo cambios en toda la comunidad microbiana intestinal y se correlacionó con niveles elevados de péptido-1 similar al glucagón, una disminución en los niveles de hemoglobina acetilada y una mejor regulación de la glucosa en sangre

Discusion

La microbiota intestinal, que está formada por aproximadamente un billón de bacterias por gramo de materia fecal, proporciona al organismo nutrientes y vitaminas esenciales y ayuda a digerir componentes alimenticios de difícil digestión.

La caracterización y el conocimiento de la microbiota intestinal del ser humano han progresado en forma considerable. En este sentido, se ha demostrado que la microbiota intestinal de los obesos y de los pacientes con diabetes tipo 2 está alterada, siendo en estos casos más eficiente en la extracción de energía a partir de los alimentos, cuando es comparada con aquella de los individuos sanos. El aporte de grasa dietaría también altera la composición de la microbiota intestinal, aumentando poblaciones bacterianas gram-negativas y alterando la función intestinal de barrera. Estos eventos conllevan al aumento de las concentraciones plasmáticas de LPS y el consiguiente desarrollo de un estado inflamatorio de bajo grado que facilita la aparición de resistencia insulínica y diabetes tipo 2.

Es por ello que el consumo de prebióticos o de probióticos podría ayudar a mantener la homeostasis de la microbiota intestinal, previniendo las alteraciones anteriormente descritas y estimulando mecanismos implicados en la sensación de saciedad. La fibra dietética, como buen prebiótico, es fundamental en este equilibrio bateriano.

Fuente

Revista: Science 09 Mar 2018: Vol. 359, Issue 6380, pp. 1151-1156 DOI: 10.1126/science.aao5774