Nueces para cuidar tus arterias

Respuesta del perfil lipídico a la utilización de nueces y aceites vegetales en reemplazo de grasas saturadas (AGS)

Entre los cambios del estilo de vida propuestos para la prevención de coronariopatías se encuentra la dieta.

En efecto, la realización de una alimentación reducida en grasas saturadas y colesterol y el empleo de ácidos grasos poliinsaturados o moninsaturados constituye la piedra angular de la terapéutica dirigida a reducir el colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad (cLDL).

Las lipoproteínas son moléculas hechas de proteínas y grasa. Transportan el colesterol y sustancias similares a través de la sangre.

Se puede hacer un examen para medir un tipo específico de lipoproteína, llamado lipoproteína-a o Lp(a). Un nivel alto de Lp(a) se considera un factor de riesgo de cardiopatía.

Un artículo publicado por investigadores del Departamento de Ciencias Nutricionales, de la Universidad Estatal de Pensilvania, evidencia que reemplazar las grasas saturadas con grasas no saturadas de nueces o aceites vegetales reduce las clases de lipoproteínas aterogénicas sin aumentar la lipoproteína-a.

Las nueces han establecido propiedades reductoras de lípidos / lipoproteínas; sin embargo, su efecto sobre las subclases de lipoproteínas no ha sido investigado. Además, los mecanismos por los cuales las nueces mejoran las concentraciones de lípidos / lipoproteínas se entienden parcialmente.

El objetivo del estudio publicado en The Journal of Nutrition, fue examinar el efecto de reemplazar los AGS por grasas no saturadas de nueces o aceites vegetales sobre las subclases de lipoproteínas, el flujo de colesterol y la proteína PCSK9, cuya inhibición se asocia al aumento del número de receptores de colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad (cLDL) en el hepatocito y, por lo tanto, contribuye a su destrucción.

La PCSK9 es una proteína que se une a los receptores de LDL, precipita la degradación de estos últimos y por tanto eleva los niveles plasmáticos de colesterol LDL (cLDL).

El PCSK9 regula el número de receptores de LDL presentes en la superficie de las células hepáticas. De este modo influye en la concentración de c-LDL en sangre. Los receptores unidos a PCSK9 se degradan y dejan de estar disponibles para el reciclaje de receptores y captar más LDL de la sangre. Como consecuencia, aumenta el nivel de c-LDL en sangre.

El estudio y sus conclusiones

Se realizó un estudio aleatorizado, cruzado, de alimentación controlada en individuos con riesgo de enfermedad cardiovascular. Un total de 34 personas, 64% hombres y 36% mujeres con edades entre los 34 y 54 años.

Después de una dieta de 2 semanas (12% SFA, 7% PUFA, 12% MUFA), los sujetos consumieron las siguientes dietas, en orden aleatorio, durante 6 semanas: había una dieta rica en nueces, otra con ácidos grasos de la nuez y una rica en oleico. Cada una tenía diferente proporción de SFA, PUFA y MUFA.

SFA: Ácidos grasos saturados
PUFA: Ácidos grasos poliinsaturados
MUFA: Ácidos grasos monoinsaturados

En individuos con riesgo de enfermedad cardiovascular, el reemplazo de las grasas saturadas por grasas no saturadas de nueces o aceites vegetales mejoró su perfil lipídico, incluidos el colesterol LDL, el colesterol no HDL y el colesterol total, sin un aumento de lipoproteínas. Estas mejoras no se explicaron por los cambios en la capacidad de salida de colesterol o PCSK9.

Fuente

Alyssa M Tindall , Penny M Kris-Etherton,Kristina S Petersen. (2020) Replacing Saturated Fats with Unsaturated Fats from Walnuts or Vegetable Oils Lowers Atherogenic Lipoprotein Classes Without Increasing Lipoprotein(a). The Journal of Nutrition.