Recetas

Ensalada de tomate, aguacate y salmón ahumado


2 personas


10 minutos


Dificultad Baja


Precio Medio

¡Siempre es un buen momento para disfrutar de una ensalada fresca y apetecible! Los ahumados son un ingrediente que combina a la perfección con distintas hortalizas y por eso son parte fundamental de numerosas recetas de ensalada. Y el salmón, el tomate y el aguacate son 3 grandes ingredientes. Solos están buenísimos y tienen grandes propiedades nutricionales, pero juntos… ¡Mmm! Cada uno potencia el sabor del otro.

Si todavía no has probado a mezclarlos, no te pierdas esta receta de ensalada de tomate, aguacate y salmón ahumado, un plato estupendo como cena equilibrada para toda la familia. Es súperfácil de hacer y además, presentada en un vasito y decorado con unas gambitas o unos langostinos, te puede servir como entrante para una cena con familiares o amigos. Sigue los pasos de la receta, ¡no tiene pérdida!

Preparación


  1. Empezaremos por los tomates. En esta receta recomendamos pelar los tomates después de lavarlos pero no es imprescindible. Cortaremos los tomates en dados de tamaño regular y cubriremos con ellos el fondo del bol o la ensaladera.

  2. A cotinuación cortaremos el aguacate, también en dados y lo rociaremos ligeramente con limón para evitar que se oxide. Luego lo incorporamos a la ensalada, sobre el tomate.

  3. Cortamos ahora el salmón ahumado en tiras o dados (según sea la pieza que utilices) y cubrimos con él las hortalizas.

  4. Ya sólo nos queda el aliño. Para ello, trituramos el ajo en un bol con aceite de oliva, vinagre y sal. Vertemos la mezcla sobre la ensalada y ¡Listo!

  5. Esta ensalada admite cualquier decoración. Si quieres mejorar la presentación, utiliza un poco de cebollino picado o añade un par de langostinos cocidos o unas gambitas. ¡A disfrutar de un plato exquisito y sano!

Trucos, consejos y notas


  • ¿Quieres cortar el aguacate mucho más fácil? Pártelo a la mitad, saca la semilla y sin quitarle la piel, realiza cortes verticales y horizontales. Introcuce una cuchara entre la piel y el fruto y sepáralos. ¡Daditos perfectos en un minuto!

  • Si sólo vas a consumir una mitad del aguacate, utiliza siempre la mitad en la que no se ha quedado la semilla. La otra consérvala con la semilla y unta la superficie del fruto con un poco de aceite de oliva. ¡Ya verás como aguanta más sin estropearse!