Recetas

Huevos Benedictine


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40 minutos


Dificultad Media


Precio Bajo

Los Huevos Benedictine son el plato central y protagonista del brunch clásico, esa comida consistente que está a medio camino de un desayuno y la comida y que se disfruta los fines de semana, especialmente cuando te levantas tarde, pero con hambre. Es una costumbre con casi un siglo de tradición en Estados Unidos que llegó a España hace poco y pronto se puso de moda.

Los Huevos Benedictine son una receta muy neoyorquina y una fama de difíciles de hacer que no es del todo justificada. La clave es no tener prisa y acertar con los huevos escalfados o poché y la salsa holandesa, que tenemos que preparar en y consumir en el momento. Pero tenemos todos los trucos para que te salgan perfectos a la primera. ¡Te chuparás los dedos!

Especialmente si eres una persona detallista y deseas sorprender a alguien con un desayuno especial, esta es tu receta. Un plato de desayuno internacional y delicioso, pero los Huevos Benedictine también se pueden disfrutar en cualquier otro momento del día, como plato principal de una comida o una cena especial.

Con los pasos de esta receta, podrás hacerlo todo en casa, desde el pan hasta la salsa y poner a prueba tus dotes culinarias. ¡Ponte el delantal y síguenos!

Preparación


  1. Lo primero que prepararemos es el pan inglés, una especie de panecillos dulces. Para ello, mezclamos la leche templada con la levadura.

  2. Añadimos la Mantequilla tradicional Central Lechera Asturiana y mezclamos bien. Agregamos el huevo y sin dejar de batir unimos el AOVE.

  3. Tamizamos la harina y la agregamos y mezclamos hasta obtener una masa que trabajaremos durante unos 5 minutos. Luego la dejaremos reposar durante una hora para que la masa levede.

  4. Con la masa ya reposada, hacemos bolitas del tamaño de una clementina y las aplastamos ligeramente. En lugar de hornearlas, las tostaremos en la sartén a fuego suave fuego suave durante 8 minutos por cada lado. ¡Ya tenemos lista la base de nuestros Huevos Benedictine!

  5. Para hacer la salsa holandesa, ponemos las yemas de huevo en un cazo, con el agua, el limón y la sal y batimos con unas varillas. Lo ponemos a fuego muy suave.

  6. Fundimos la Mantequilla con sal Central Lechera Asturiana y desechamos la espuma para verterla en el cazo sin dejar de remover y muy poco a poco, dejando que caiga en un hilo fino. Sin dejar de batir y con cuidado de que el fuego no suba y no se forme vapor, añadiremos el resto de la mantequilla.

  7. Podemos retirar el cazo del fuego para batir con mayor intensidad y continuaremos trabajando la salsa hasta que espese y obtengamos una textura cremosa. Cuando esté lista, añadimos la pimienta y la retiramos a un recipiente tibio para evitar que la mantequilla solidifique la salsa.

  8. Vamos con los huevos. El primer truco para que salgan a la primera es que los huevos sean bien frescos. Ponemos una olla al fuego y antes de que rompa a hervir, cuando el agua esté a 80 grados, añadimos un chorro de vinagre.

  9. Ahora, volcamos cada huevo sobre una espumadera con agujeros o un colador apoyado en un plato para desechar la parte más líquida de la clara. ¡Este es el segundo truco! A continuación dejamos el huevo en el agua desde el colador o la espumadera con cuidado de que no se rompa y cocemos durante 3 o 4 minutos.

  10. Repetimos el proceso con cada huevo y una vez hechos, los dejamos reposar en un plato con papel absorbente.

  11. Ha llegado el momento de montar nuestros Huevos Benedictine. Para ello, ya sólo nos queda calentar ligeramente el jamón en una sartén.

  12. Para montar los platos, dispondremos primero una rebanada de pan, que untaremos con un poco de salsa, luego colocaremos una loncha de jamón, un huevo escalfado, salpimentamos y regamos todo con la salsa holandesa a nuestro gusto. Con 2 huevos por persona será suficiente. Ya sólo queda entregarse al placer de un almuerzo o brunch neoyorquino. ¡Qué aproveche!

Trucos, consejos y notas


  • En nuestra receta y por simplificar, hemos tostado el pan en una sartén pero puedes hornearlo y harás todos los panes a la vez en la mitad de tiempo.

  • Si la preparación del huevo se te complica, antes de cocer, puedes envolver cada uno de ellos en un plástico tipo film y cerrarlo en forma de caramelo antes de verterlos en el agua de cocer. Así podrás hacerlos todos a la vez.

  • También puedes simplificar la receta comprando el pan ya hecho. Para ello, te valdrá un pan tipo hamburguesa que sólo tendrás que tostar ligeramente.