Recetas

Mejillones con tomate


4 personas


20 minutos


Dificultad Baja


Precio Bajo

¡Los mejillones son una pasada! ¿Sabías que comerte 15 mejillones te proporciona la misma cantidad de proteína que un filete de carne de 170 gramos? Además, son muy ricos en selenio, hierro, potasio, vitamina B12, ácidos grasos omega-3 y zinc, que fortalece nuestro sistema inmunológico. Así que ya sabes, los mejillones son un alimento completísimo que te ayudará en tu dieta sana y equilibrada.

En esta receta de mejillones con tomate te ofrecemos una preparación súper sencilla que además es uno de esos platos que puedes preparar con antelación y calentar justo antes de servir en sólo 5 minutos. Otra de las ventajas de esta receta de mejillones con tomate es que si quieres, puedes convertirla en un plato principal acompañada con arroz blanco o incluso con unos spaguetti y darle un aire fruti di mare a tu pasta ¿Te apuntas? ¡No te arrepentirás!

Preparación


  1. Empezaremos por cocinar la salsa de tomate. En una sartén a fuego medio vertemos un chorrito de aceite de oliva y cuando esté caliente, le añadimos la cebolla y el ajo picados en dados. Dejamos dorar.

  2. Cuando cebolla y ajo estén pochados, añadimos el tomate y la hoja de laurel y dejamos cocer 5 minuntos removiendo continuamente . Agregamos todas las especias y dejamos pochar todo otros 10 minutos más.

  3. En una olla alta ponemos los mejillones, y los regamos con el agua y el vino. Añadimos la cebolla entera, el laurel y la rodaja de limón y lo ponemos a hervir a fuego vivo para que se cocinen al vapor.

  4. Dejaremos cocer hasta que las conchas de los mejillones se abran. Escurrimos el agua con un colador y una gasa para que nos quede el caldo limpio, sin arenas ni impurezas.

  5. Volcamos los mejillones sobre la salsa y los dejamos al fuego lo justo para calentar todo un poco. Si la salsa se nos queda muy espesa o escasa, añadimos el agua de cocer los mejillones. ¡Te chuparás los dedos!

Trucos, consejos y notas


  • ¡Ojo con el agua de los mejillones! No hace falta cubrirlos de agua, así los estropearás. Pon en la olla dos dedos de agua para que cree vapor. Los propios mejillones soltarán bastante líquido.

  • Si no la empleas en la receta, utiliza esa agua que sueltan los mejillones para preparar alguna sopa, un arroz… ¡Le da un toque increíble!