Recetas

Pechuga de pollo con espárragos trigueros


2 personas


20 minutos


Dificultad Baja


Precio Bajo

Las Pechugas de pollo con espárragos trigueros son un plato muy saludable, sencillísimo y rápido de preparar y delicioso como plato principal de una comida o cena ligera. En Central Lechera Asturiana te proponemos darle un poco de alegría a la receta con una mayonesa ligera, casera y saludable, pero si cuentas con unos trigueros bien frescos, que están de temporada en primavera, un chorrito de Aceite de Oliva Virgen Extra bastará para que se te haga la boca agua.

Los espárragos trigueros son una hortaliza con unas magníficas propiedades nutricionales porque contienen proteínas y fibra, pero además son muy sabrosos y agradecidos; sólo con un ligero toque de plancha ya están buenísimos.

Si todavía no has probado esta receta, comprobarás que las pechugas de pollo combinan a la perfección con los espárragos trigueros además de por su sabor, por el contraste de texturas. Presta atención a los pasos que te detallamos a continuación y descubre lo fácil y deliciosa que puede ser una receta saludable, sacando todo el partido a los productos de temporada. ¿Te animas? ¡Directos a la cocina!

Preparación


  1. Antes de nada, lavamos bien los espárragos trigueros uno a uno, bajo un buen chorro de agua fría. Cortamos la parte más dura de los tallos y dejamos escurrir los trigueros mientras seguimos con la receta.

  2. ¡Vamos con la mayonesa! Vertemos un huevo crudo en el vaso de una batidora de brazo con una pizca de sal. Añadimos 100 ml de AOVE y unas gotas de limón o vinagre. Apoyamos la batidora sobre el fondo del vaso y la accionamos sin moverla hasta que los ingredientes se empiecen a mezclar y tengamos en el fondo una crema amarillenta cubierta por una capa de aceite sin mezclar.

  3. Es entonces cuando debemos empezar a subir y bajar la batidora para emulsionar la mayonesa y que vaya ganando cuerpo. Podemos entonces añadir un poco más de aceite o rectificar de sal. Una vez en su punto, reservamos en la nevera hasta el momento de servir.

  4. Extendemos las pechugas de pollo sobre una fuente y picamos sobre ellas 2 dientes de ajo muy finos. Lavamos las hojas de rúcula que vamos a utilizar y las dejamos escurrir.

  5. En una sartén con una gota de AOVE, freímos los filetes de pechuga de pollo. Es importante que salpimentemos sólo cuando les demos la vuelta, sobre la parte dorada, para evitar que la carne pierda el agua que contiene de forma natural. Las pechugas estarán así más jugosas.

  6. Reservamos las pechugas tapadas para que no se enfríen mientras salteamos los espárragos trigueros. Para ello, utilizamos la sartén en la que freímos el pollo y los rehogamos en un chorrito de AOVE con una pizca de sal hasta que estén tiernos y tostados. Justo al final, antes de retirarlos del fuego espolvoreamos queso rallado sobre ellos.

  7. Emplatamos las pechugas y colocamos los trigueros sobre los filetes. Decoramos el plato con unas hojas de rúcula y extendemos una cucharada de mayonesa sobre la carne y los trigueros. Por último, espolvoreamos media cucharadita de perejil picado sobre cada plato y… ¡A disfrutar del festival de sabores!

Trucos, consejos y notas


  • No deseches la parte dura de los espárragos trigueros. Puedes utilizarlos en una crema de verduras, es una buena forma de reducir los desperdicios.

  • Los espárragos trigueros más sabrosos son los más finos y por eso en esta receta no recomendamos hervirlos antes, porque además salteados están buenísimos. Si prefieres hacerlo, adelante; sólo tendrás que calcular 10 minutos más de tiempo a la receta.

  • Si no te gusta la mayonesa muy fuerte, puedes sustituir el AOVE por un aceite de oliva más suave, pero intenta no recurrir al aceite de girasol, que es el que tienen la mayor parte de las salsas envasadas.