Recetas

Smoothie rápido de avena y arándanos


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5 minutos


Dificultad Baja


Precio Medio

Este smoothie súper rápido es perfecto para días en los que no nos apetece preparar un desayuno o una merienda elaborada pero queremos que sea completo: fruta, lácteos y avena, ¡la reina de los cereales!

Los smoothies tienen el equilibrio perfecto entre sabroso y saludable. Esta receta de avena y arándanos tiene una fórmula nutricionalmente perfecta.

Los arándanos son antioxidantes, tienen vitaminas y son bajos en calorías. Tienen además propiedades antiinflamatorias, por lo que se recomiendan para la prevención de infecciones urinarias y digestivas. ¿Alguien puede pedir más a estos frutos rojos?

De los beneficios de los lácteos, poco más tenemos que decir… Y más si incorporamos a la receta Leche Suprema de Central Lechera Asturiana, con más calcio y más proteína. Además de sus beneficios saludables para huesos y músculos, su sabor más dulce la convierte en el ingrediente perfecto para los smoothies.

El ingrediente final, la avena, es un cereal con un alto valor energético y bajo en calorías. Es fuente de proteínas y tiene un alto contenido en fibra; lo que la convierte en ideal para mantener un peso equilibrado. Tiene además propiedades beneficiosas en el caso de pacientes con diabetes o enfermos cardiovasculares.

¿Alguien puede pedir más a esta receta de smoothie de avena y arándanos?

Preparación


  1. En primer lugar lavaremos bien los arándanos asegurándonos de que no se nos cuela ninguno que esté pasado.

  2. En un vaso de batidora añadimos el hielo, la fruta, el yogur y todos los demás ingredientes y comenzamos a batir hasta que tengamos la textura que nos guste.

  3. Si queda muy espeso podemos añadir un poco más de leche Suprema Central Lechera Asturiana hasta que consigamos el punto ideal.

  4. Servimos muy frío en un vaso, adornamos con arándanos y copa de avena, ¡y a disfrutar!

Trucos, consejos y notas


  • Para esta receta puedes utilizar avena instantánea o copos enteros, ¡pero, ojo! Los copos enteros son más difíciles de digerir. Un truco es dejarlos en agua unas horas antes, escurrimos y ya podemos añadirlos a nuestras recetas sin miedo.

  • Si quieres improvisar con los smoothies y hacer tus propias combinaciones, ten en cuenta una regla que nunca falla: 1 parte líquida (leche, yogur, zumo, té…); una parte crujiente (frutas o verduras combinando cremosas y duras); y por último los extras. Ahí te puedes lucir: cereales, semillas, hierbas aromáticas, especias, miel, cacao… las posibilidades son infinitas.