Un tipo de leche para cada persona

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Desde que nacemos, la leche nos acompaña a lo largo de nuestra vida. Indispensable dentro una dieta equilibrada y saludable, nos aporta nutrientes esenciales, proteínas, vitaminas, y minerales como el calcio.

Algo más que un alimento básico

En los últimos años, las industrias lácteas han perfeccionado su elaboración, ofreciendo múltiples variedades de leche, adaptadas a las preferencias y necesidades de la población.

En la actualidad, encontramos en los supermercados gran variedad de leche que puede llegar a dificultarnos la elección de compra.

Las más consumidas: la entera, desnatada, semidesnatada, 0% MG y sin lactosa.

En la variedad está el gusto

Resulta evidente que, la cantidad de grasa afecta la cantidad de calorías. Sin embargo, todas las opciones, desde la entera a la desnatada y sin lactosa, siguen siendo un alimento naturalmente rico en nutrientes, simple y saludable.

Conoce sus diferencias y elije el tipo de leche más adecuado para cada miembro de tu familia

Leche entera

Es la variedad con mayor contenido graso. Cuanta más grasa contenga la leche, mayor aporte de vitaminas liposolubles, A y D, principalmente tendrá. Es decir, la leche entera es de manera natural muy completa; aporta los nutrientes propios de la grasa y tiene una mayor densidad nutricional.

Un vaso de leche entera, de 200 ml aporta unas 125 kcal y unos 7 g de grasa (10% del valor diario recomendado). A cambio nos brinda una importante cantidad de vitaminas liposolubles.

Si te preocupa el consumo grasa, estás de enhorabuena. Estudios recientes apuntan que, eliminar de nuestra dieta alimentos saludables como la leche, por su contenido graso, podría no ser tan buena idea para la población sana. Cada vez hay mayor evidencia de que no todas las grasas saturadas son iguales. Los expertos coinciden, <<la leche juega un papel importante en una dieta saludable, en el contexto general de la dieta total, los nutrientes y las calorías>>.

Leche semidesnatada, desnatada y 0% MG

Si lo que quieres, es consumir buena parte de los nutrientes de la leche entera, reduciendo las calorías y la grasa, las variedades desnatadas, son una excelente opción.

Las variedades desnatadas, aportarán la misma cantidad de proteínas y calcio que la leche entera. Unos 6.4 g de proteína por vaso de 200 ml y 240 mg de calcio, que supone ni más ni menos que el 30% del calcio diario recomendado.

Un vaso de leche semidesnatada, de 200 ml aporta unas 90 kcal y unos 3.1 g de grasa (4.4% del valor diario recomendado).

Un vaso de leche desnatada, de 200 ml aporta unas 68 kcal y unos 0.1 g de grasa (<1% del valor diario recomendado).

Un vaso de leche 0% MG, de 200 ml aporta unas 64 kcal y unos 0.5 g de grasa (<0.14% del valor diario recomendado).

Leche sin lactosa

Encontramos leche sin lactosa: entera, semidesnatada y desnatada 0% MG. Todas ellas, son nutricionalmente iguales a sus homólogas con lactosa, a excepción precisamente de eso, del contenido en lactosa. El azúcar natural en la leche, llamada lactosa, se rompe. Esto la convierte en una excelente opción para las personas intolerantes a la lactosa. La cantidad de azúcar sería la misma, pero en lugar de en forma de lactosa, en forma de la galactosa y la glucosa que la componen.

Dicho esto…Y tú, ¿qué leche prefieres?