Calcio

El calcio es el mineral más abundante en el organismo humano. Aproximadamente el 99 % del calcio corporal se encuentra en huesos y dientes, donde desempeña un papel estructural clave, mientras que el 1 % restante participa en numerosas funciones fisiológicas, como la contracción muscular, la transmisión del impulso nervioso y la coagulación sanguínea.
Los lácteos, como la leche, el yogur y el queso, constituyen una de las principales fuentes de calcio en la dieta debido a su alta concentración y a su elevada biodisponibilidad. En los lácteos, el calcio se encuentra de forma natural asociado a proteínas lácteas como la caseína, lo que facilita su absorción intestinal.
Una ingesta adecuada de calcio a lo largo de la vida es fundamental para alcanzar y mantener una adecuada densidad mineral ósea. Cuando la aportación dietética es insuficiente, el organismo puede movilizar calcio del hueso para mantener las funciones vitales, lo que a largo plazo puede afectar a la salud ósea.

Caseína

La caseína es la principal proteína de la leche de vaca y representa aproximadamente el 80 % del total de sus proteínas. Dentro de los 32 gramos de proteína que hay en un litro de leche, aproximadamente 25 gramos corresponden a la caseína. Se trata de una proteína de alto valor biológico que aporta todos los aminoácidos esenciales necesarios para el organismo. En la leche, la caseína se encuentra formando complejos llamados micelas de caseína, que también contienen calcio y fósforo.
A nivel nutricional, la caseína se digiere de forma más lenta que otras proteínas lácteas, como las proteínas del suero.