La receta de cuajada tradicional es uno de esos postres sencillos, delicados y llenos de sabor que demuestran que con pocos ingredientes se puede conseguir un resultado delicioso. Su textura suave y cremosa la convierte en una opción perfecta para terminar una comida de forma ligera y natural.
Preparar cuajada casera es muy fácil si se respetan dos puntos clave: la temperatura de la leche y la cantidad adecuada de cuajo. En esta versión utilizamos leche de vaca Central Lechera Asturiana, perfecta para lograr un cuajado firme y una cremosidad equilibrada.
A lo largo de esta guía descubrirás cómo hacer cuajada paso a paso, qué ingredientes necesitas, por qué a veces la leche no cuaja y cómo adaptar esta receta de cuajada a una versión sin lactosa.
Para preparar una cuajada sin lactosa, sustituye la leche entera por Leche Sin Lactosa Central Lechera Asturiana. El proceso es el mismo: calienta la leche, añade el cuajo en los recipientes y deja reposar sin mover.
La textura puede variar ligeramente respecto a la receta tradicional, pero conseguirás una cuajada suave y apta para personas que buscan evitar la lactosa.
¿Con qué puedo acompañar la cuajada?
Si buscas ideas sobre con que acompañar la cuajada, estas combinaciones funcionan muy bien:
Prepara los recipientes
Coloca 4 vasitos o cuencos individuales sobre la encimera. Añade 3 gotas de cuajo líquido en el fondo de cada recipiente.
Calienta la leche
Vierte 1 litro de Leche Entera Central Lechera Asturiana en un cazo. Calienta a fuego medio hasta alcanzar aproximadamente 50-55 ºC. La leche debe estar caliente, pero no hervir.
Endulza si lo deseas
Si prefieres una cuajada ligeramente dulce, añade un poco de azúcar a la leche caliente y remueve hasta que se disuelva por completo.
Reparte la leche en los vasos
Vierte la leche caliente en los recipientes, directamente sobre el cuajo. Hazlo con cuidado y sin remover en exceso.
Deja reposar la cuajada
Mantén los vasitos quietos a temperatura ambiente durante 30-45 minutos, hasta que la leche cuaje y adquiera una textura firme.
Enfría antes de servir
Una vez cuajada, guarda los recipientes en la nevera durante al menos 1 hora para que la textura se asiente y el postre quede más fresco.
Sirve y acompaña
Sirve la cuajada casera con un hilo de miel, nueces picadas o una pizca de canela.
No hiervas la leche: solo caliéntala. Si tienes termómetro, usa como referencia los 50-55 ºC.
No remuevas después de añadir el cuajo: cuanto menos se mueva, mejor cuajará.
Usa leche entera: aporta más grasa, mejor textura y un sabor más redondo.
Para una versión más cremosa, sustituye 100 ml de leche por Nata para Cocinar Central Lechera Asturiana.
Para una versión más ligera, utiliza leche semidesnatada, aunque la textura será menos firme.
Para una cuajada sin lactosa, usa leche sin lactosa y comprueba que el cuajo sea compatible.
Sirve siempre fría, pero no helada, para apreciar mejor el sabor.
Añade el dulzor al final si quieres una receta más tradicional: miel, sirope o fruta son buenas opciones.
Raciones: 4 personas
Ingredientes:
Tiempo de preparación: 10 minutos
Tiempo de reposo: 30-45 minutos
Dificultad: fácil