Recetas

Croquetas de cecina y puerro


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30 minutos


Dificultad Baja


Precio Bajo

¿Quieres probar unas croquetas diferentes y con un sabor especial? Estas croquetas de cecina y puerro son una opción perfecta para salir de la rutina y preparar un plato rico de una manera diferente. El puerro es una verdura muy aromática que le da un toque a muchos de nuestros platos, pero ¿alguna vez lo has probado en las croquetas? ¡Queda increíble! Y combinado con el sabor intenso y salado de la cecina… ¡Mmmm!

Las croquetas son un plato que gusta a casi todo el mundo y suelen desaparecer cuando las pones sobre una mesa entre otros platos para picar. La elaboración tiene poca ciencia si respetas las proporciones y tienes en cuenta dos cosas: La harina debe cocinarse durante unos minutos para que tus croquetas no sepan a harina cruda, y la bechamel no debe tener grumos. Esta es fácil de solucionar porque si cuando espese, los notas, puedes pasarle una batidora y eliminar el problema sin alterar el resultado final.

Ahora sólo queda seguir los pasos y prepararte para disfrutar de la mejor receta de croquetas de cecina y puerro. ¡A por ellas!

Preparación


  1. En primer lugar lavaremos bien el puerro con cuidado de que no nos quede tierra entre las hojas más superficiales. Para lograrlo, nada como hacer dos cortes longitudinales en la parte más verde para abrirla en 4 partes y pasarlas por el grifo. Así además facilitaremos el siguiente proceso: picarlo fino.

  2. En una sartén ponemos un poco de mantequilla y sofreímos el puerro hasta que esté tierno y dorado. Añadimos entonces la cecina picada bien finita y removemos unos minutos sin dejar que se endurezca para que se incorporen los sabores. Reservamos.

  3. Ahora toca ponernos con la bechamel. Ponemos una cazuela ancha o una sartén ancha y alta al fuego y  calentamos la mantequilla a fuego suave. Cuando se haya disuelto echamos la harina  espolvoreándola sobre todo el fondo.

  4. Removemos enérgicamente con unas varillas durante unos 5 minutos para que la harina se cocine bien y nuestras croquetas no sepan a harina cruda. Cuando toda la harina esté cocinada pero no tostada, vamos agregando la leche del tiempo poco a poco y sin dejar de remover para evitar que se formen grumos.

  5. Subimos el fuego, y sin parar de remover, cuando comience a hervir la mezcla salpimentamos y añadimos  la nuez moscada al gusto, la cecina y el puerro. Seguiremos removiendo muy bien y dejamos que la masa espese y hierva hasta lograr una buena consistencia. Lo ideal es que al hervir, la masa forme burbujas grandes que, al explotar dejen ver ligeramente la cazuela. Ese es el punto perfecto.

  6. Vertemos la masa en una fuente plana para facilitar que enfríe más rápido. Podemos esperar unas horas o refrigerarla tapada con un plástico tipo film en la nevera para acelerar el proceso. El plástico evitará que la masa se humedezca.

  7. Con la masa ya fría, damos forma a las croquetas, con ayuda de una cuchara y nuestras manos. Cogemos porciones de masa, hacemos la forma con otra cuchara o con las manos y pasamos por pan rallado, huevo y pan rallado, en este orden.

  8. Una vez hayamos formado todas las croquetas, ponemos una sartén con abundante aceite para freír al fuego y esperamos a que caliente bien para empezar a cocinar nuestras croquetas caseras de cecina y puerro lo suficiente como para que se doren, pero sin tostarlas demasiado. Al sacarlas, las colocaremos en un papel de cocina absorbente para que escurra el aceite. ¡A disfrutar!

Trucos, consejos y notas


  • Moja tus manos antes de dar forma a tus croquetas para que la masa no se te pegue a los dedos.

  • Fríe tus croquetas en aceite bien caliente, pero sin que humee. Si fríes muchas, retira los restos de pan rallado que puedan quedar en la sartén antes de seguir friendo, así no cogerán sabor a quemado.

  • La bechamel debe quedar densa para poder dar forma a nuestras croquetas sin problema.

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