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FRUTAS

Fresas, un alimento con más vitamina C que las naranjas​​

Aunque solemos utilizar el término fresa y fresón de manera indistinta, en realidad lo que encontramos en las fruterías habitualmente, son fresones.

Nutricionalmente similares, estas frutas son diferentes. Si la primera pista nos la da su tamaño, la segunda nos la da su sabor, pues la fresa silvestre, además de mucho más pequeña, resulta ser más suave y dulce, tendiendo el fresón a un gusto algo más ácido.


Valor nutricional
Por ración de 150 g

Valor energético: 57 kcal

Grasas: 0,7 g

Hidratos de carbono: 10 g

Fibra: 3,1 g

Proteína: 2,1 g

Agua: 128 g


Una persona adulta sana necesita 60 mg al día de vitamina C, y 100 g de fresas o fresones satisfacen la totalidad de las recomendaciones diarias.

Beneficios para la salud

Detrás de ese llamativo color rojo intenso, se esconde una garantía de salud. Como otros frutos rojos, las fresas y fresones contienen unos pigmentos vegetales (flavonoides) denominados antocianinas, que además de responsables de su color, son potentes antioxidantes. Estos pigmentos, son capaces de reducir el estrés oxidativo y, como consecuencia, ayudar a proteger frente al envejecimiento celular.

Estos antioxidantes protegen nuestra salud, previniendo el desarrollo de enfermedades asociadas a la edad y favoreciendo el buen funcionamiento del sistema inmunológico.

Al ser rica en ácido fólico. El ácido fólico, es imprescindible en los procesos de división y multiplicación celular que se producen durante los primeros meses de gestación, por lo que su consumo resulta interesante para las mujeres embarazadas.

Contiene minerales como el hierro, calcio, potasio, magnesio o yodo, y presenta cantidades escuetas de sodio, lo que la hace especialmente idónea para quienes tienen problemas de hipertensión arterial.

Además, por su alto contenido en fibra (<2 g por cada 100 gramos de fresas) es un interesante aliado para la regulación del tránsito intestinal.

Pero cuidado si tienes alergia al ácido salicílico (aspirina), pues las fresas contienen salicilatos que podrían causarte una reacción alérgica.

Comiendo fresas

Olorosas, jugosas y coloridas, las fresas, resultan ideales para la elaboración de zumos y postres, pero hay muchas maneras de incluirlas en tus platos en la cocina.

Para que las disfrutes de muchas formas distintas, te proponemos algunas ideas:

– Ensalada de frutos rojos: Mezcla trocitos de fresas, ciruelas e higos, con frambuesas, arándanos y cerezas y añade unas gotas de zumo de limón.

– Ensalada de espinacas y fresa: Prepara en un plato, una cama de hojas de espinacas trocea unas fresas, añade queso fresco, almendras laminadas, y alíñala con AOVE, una pizca de sal y vinagre de Módena.

– Zumo de fresas y piña: Licua piña, fresas, menta y hielo picado; y disfruta de un sabroso zumo.