
La inulina es una fibra soluble, considerada un fructooligosacárido de cadena corta (scFOS, por sus siglas en inglés) presente en muchas plantas; su fuente principal es la achicoria, cuyas raíces se utilizan sobre todo para producirla a nivel industrial.
¿Qué es la inulina?
La inulina es una fibra dietética soluble que se encuentra ampliamente en especies vegetales como polisacárido de reserva. Entre las principales fuentes de inulina se incluyen la achicoria, la cebolla, el ajo y la cebada; de todas ellas, las raíces de achicoria se utilizan con frecuencia como materia prima para la producción de inulina en la industria alimentaria.
La inulina es una fibra dietética soluble que se encuentra ampliamente en especies vegetales como polisacárido de reserva. Entre las principales fuentes de inulina se incluyen la achicoria, la cebolla, el ajo y la cebada; de todas ellas, las raíces de achicoria se utilizan con frecuencia como materia prima para la producción de inulina en la industria alimentaria.
Además, la inulina presenta importantes beneficios para la salud, como, por ejemplo:
- Mejora de la función de la barrera intestinal
- Mejora del tránsito intestinal
- Aumento de la sensibilidad a la insulina
- Disminución de los triglicéridos sanguíneos y mejora del perfil lipídico
- Mayor absorción de calcio y magnesio
- Aumento de la saciedad
Origen de la inulina
La inulina es un polisacárido natural formado por muchas unidades de fructosa unidas. Se encuentra de forma natural como carbohidrato de reserva en numerosas plantas, especialmente en sus raíces y tubérculos.
La inulina se ha identificado y extraído de múltiples familias botánicas. Entre las más importantes y conocidas están la achicoria (Cichorium intybus L.) y la alcachofa (Cynara cardunculus L.), pero también se encuentra en otras fuentes como, por ejemplo: tupinambo (Helianthus tuberosus L.), yacón (Smallanthus sonchifolius) y cabuya / agave (Agave americana).
¿Para qué sirve la inulina?
Cuando la inulina llega al intestino actúa como prebiótico, por lo que es una gran aliada para la mejora del tránsito intestinal. Al no ser digerida, llega intacta al colon. Actúa estimulando el crecimiento de las bacterias intestinales que ejercen un papel positivo en el organismo, dando lugar a ácidos grasos de cadena media que reducen el pH, ayudando al aumento de la motilidad intestinal.
Este compuesto es utilizado por la industria alimentaria para aumentar la cantidad de fibra en determinados productos y, de esta manera, hacerlos más interesantes desde el punto de vista nutricional. Además, sirve como agente espesante reteniendo agua y formando geles, mejorando las características organolépticas del alimento.
Inulina de achicoria
Propiedades de la inulina de achicoria
La inulina de la achicoria, como se ha citado, es una fibra soluble, no viscosa, que fermenta completamente en el colon actuando como una fibra prebiótica.
- Mejora del tránsito intestinal: las bifidobacterias aceleran el tiempo de tránsito colónico e intestinal, tanto en la población sana, como en pacientes con estreñimiento.
- Control del peso: la suplementación de inulina de achicoria puede contribuir al control del peso.
¿Cómo tomar inulina?
Son muchas las personas que consumen la inulina en polvo, como suplemento, pero hoy en día existe una forma mucho más fácil y deliciosa de incorporarla a la rutina diaria: elegir alimentos que ya la incluyen de manera natural, como la achicoria, la cebolla o el ajo.
Una forma especialmente cómoda y eficaz de consumir inulina en tu día a día es a través de productos que ya la contienen, como nuestra Fibra de Central Lechera Asturiana, elaborada únicamente con leche y fibra 100% natural. Su fórmula combina inulina y maltodextrina resistente a la digestión (MRD), dos fibras solubles de origen vegetal que han demostrado favorecer el tránsito intestinal y mejorar el equilibrio de la microbiota.
Sustituye tu leche habitual por un vaso de nuestra Fibra de Central Lechera Asturiana en el momento del día que prefieras, por ejemplo, en el desayuno o en la merienda.
Puedes combinarla con café, cacao, té o cereales, igual que harías con cualquier otra leche.
Tomando solo un vaso (250 ml) al día obtienes aproximadamente el 40% de la fibra diaria recomendada, facilitando alcanzar la ingesta óptima sin esfuerzo.
¿Se puede tomar inulina en el embarazo?
No existe una cantidad diferente recomendada de fibra para las mujeres embarazadas respecto a un adulto sano. La cantidad diaria recomendada de fibra según la EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) se establece en 25 g al día.
El consumo de fibra, incluida la inulina, puede ser beneficioso durante el embarazo, ya que ayuda a mejorar el tránsito intestinal, contribuye al equilibrio de la microbiota y favorece la regularidad intestinal, algo especialmente útil en una etapa en la que el estreñimiento es muy frecuente. El estreñimiento es una de las molestias más comunes del embarazo y puede prevenirse con un aporte suficiente de fibra.
La inulina suele ser bien tolerada, aunque en algunas personas puede provocar gases o hinchazón si se consume en grandes cantidades. Por ello, lo ideal es introducirla de forma gradual y priorizar fuentes naturales de fibra dentro de una alimentación variada.
Bibliografía
- Qin YQ, Wang LY, Yang XY, Xu YJ, Fan G, Fan YG, Ren JN, An Q, Li X. Inulin: properties and health benefits. Food Funct. 2023;14(7):2948-2968.
- Hughes RL, Alvarado DA, Swanson KS, Holscher HD. The prebiotic potential of inulin-type fructans: A systematic review. Adv Nutr. 2022;13(2):492-529.



